La
invención de la escritura es, sin duda, el avance más espectacular de la época
egipcia temprana. Incluso antes de que el primer faraón del Egipto unificado
comenzara a gobernar hacia el año 3100 a.C., la escritura ya fue necesaria. El
comercio y la incipiente burocracia la hicieron necesaria. Las primeras muestras
de esta escritura han sido halladas en pequeñas etiquetas de hueso y marfil en
la tumba U-j de Abidos
e
. Esta tumba data del período
Naqada III (hacia 3250 a.C.) y debió pertenecer a un rey que aún no tenía bajo
su cetro todo Egipto, sino probablemente el Alto Egipto o gran parte de éste.
Transcurrieron unos 300 años antes de poder disponer de un sistema de escritura
plenamente estructurado.
El
dominio de la escritura jeroglífica era complejo. Los escribas se preparaban
desde niños, bajo el patronazgo del dios de la escritura Thot
. Siendo escriba podía llegar
uno muy lejos en la administración egipcia. Uno de los más famosos fue Amenhetep,
hijo de Hapu
, considerado
como un sabio. Los egipcios, además, creían que estos escribas, medio
divinizados a su muerte, podían escribir sus peticiones simbólicamente. Por
ello, en la entrada de los templos habían estatuas de escribas, que los egipcios
tocaban para tener suerte y para pedirles que intercedieran por ellos
escribiendo mensajes a los dioses.
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Los
escribas trabajaban con paletas en las que tenían varios colores
, aunque generalmente sólo
usaban el negro, principalmente, y el rojo. Para escribir utilizaban plumillas
hechas con junco
En un
relieve de la VI dinastía podemos ver dos escribas con sus instrumentos de
escritura. En la oreja también llevan algunas plumillas.
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La
escritura jeroglífica llama la atención por la diversidad de signos que ofrece
Las paredes de los templos
se llenaban de escritos, de tal modo que estos se convertían también en parte de
la decoración. Por ello, se hacían en excelente relieve o se pintaban. Pero la
jeroglífica no es la única de las escrituras egipcias. Escribir en jeroglífico
era lento, y además era la escritura sagrada. Para el día a día de la
administración se utilizaron otras escrituras más cursivas, el hierático y el
demótico.
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El
hierático
se empleo desde el
Imperio Antiguo, si bien los mejores textos en esta escritura que se han
conservado pertenecen al Imperio Medio, Nuevo y Tercer Período Intermedio. Los
papiros, con una anchura de entre 30 y 45 cm como medio, podían tener longitudes
de más de 40 metros. Se guardaban enrrollados
, generalmente dentro de tinajas para su protección. La
diferencia entre el hierático y el jeroglífico queda patente cuando comparamos
dos textos iguales
El
demótico, empleado desde el siglo VII a.C., aún era más cursivo.![]()
La característica esencial del idioma egipcio y de la escritura inventada para reflejar este idioma, es que las vocales carecen de importancia. Al igual que sucede ahora con los modernos idiomas semíticos, como el árabe, el valor de la palabra es determinado por la secuencia inamovible de consonantes. Las vocales sirven únicamente para caracterizar las formas gramaticales, y todo el que conociera el idioma podía entrever sin dificultad alguna las vocales necesarias a partir del contexto.
El sistema de la escritura egipcia formado por los jeroglíficos abarca unos 800 signos más comunes, a los que podría sumarse otros 2000 menos comunes. Los signos son esquematizaciones de partes del cuerpo humano, animal, vegetal, joyas, instrumentos, etc.
Al principio se reproducían los conceptos por medio de la
imagen. Por ejemplo, el Sol se transcribe por medio de un círculo con un punto:
. Son
signos figurativos que llamamos ideogramas. El signo representa la idea. Estos
signos se diferencian de los fonogramas, que son signos fonéticos, por que en
jeroglífico se les añade una pequeña raya vertical. Así, el ideograma “Sol” se
escribe
y se lee “ra”.
Este signo, llamado diacrítico, indica que la imagen y su significado son
coincidentes.
Los
signos no solamente representaban a un ser vivo o a un objeto, sino que se
pronunciaban, o sea que poseían también un valor fonético. Dejando de lado el
significado de la imagen y conservando solamente los sonidos expresados en la
misma (en egipcio, exclusivamente consonantes) se obtuvieron los signos de
escritura correspondientes a conceptos abstractos expresados con la misma
secuencia de consonantes. Por ejemplo: el tablero de juego
,
significaba para el egipcio mn (es decir, es un signo bilítero, que expresa dos
letras). Con este mismo signo pasó a describir otras palabras o partes de
palabras que tuvieran la secuencia mn. Por ejemplo, el dios Amón:
,
pronunciado imn (para hacer pronunciables estas palabras convencionalmente se
introduce una e entre consonantes, así que leeríamos Imen, el dios Amón).
Hay
signos que sólo expresan un valor fonético, son los llamados monolíteros
. Con estos signos, utilizados
a modo de alfabeto, los egipcios hubieran podido simplificar muchísimo su
complejo sistema de escritura, pero prefirieron seguir la tradición, que tanto
pesaba en ellos, y utilizarlos sólo como complementos de otros signos
jeroglíficos para formar palabras. Si volvemos al ejemplo de la palabra:
, vemos
que aparte del signo bilítero mn (
)
encontramos primero el signo monolítero (de un valor fonético, una letra)
(“i”), y
el signo monolítero
(“n”). La
figurita del final de la palabra,
, es un
determinativo, es decir, un signo que no se lee y que sirve para dar pistas al
lector sobre el tipo de concepto que está leyendo
. Esta figurita representa a
un dios, y por lo tanto se utiliza como determinativo de la palabra “Amón”, el
dios. Los signos fonéticos, pues, son: i + mn + n , pero debemos advertir que la
n fue escrita sólo para recordar al lector que el signo que representa el juego
de mesa (
) se lee
mn. Por ello, n aquí no es más que un complemento fonético de ayuda. Así,
realmente
se lee i +
mn, es decir, Imn (Imen, que nosotros decimos Amón).
Como
hay muchos
otros signos bilíteros
, y
también hay trilíteros
, como
,
compuesto por los fonemas nfr. Con los signos monolíteros, bilíteros y
trilíteros, combinándolos, los egipcios se las arreglaban para formar palabras
que les daban más sentido añadiendo determinantes y, complementos fonéticos. En
jeroglífico se puede escribir en varios sentidos:
a) de izquierda a derecha.
Por
ejemplo:
. Aquí
leeríamos primero
, después
, luego
(complemento
fonético, no se lee), y finalmente
(determinante,
no se lee).
b) de derecha a izquierda
Por
ejemplo: ![]()
c) de arriba a abajo de izquierda a derecha
Por ejemplo:
![]()
![]()
d) de arriba debajo de derecha a izquierda.
Por ejemplo:
![]()
![]()
La
escritura egipcia también tiene su arte, no sólo en la belleza de los signos que
la componen sino también por su disposición. Un egipcio nunca escribiría Amón
escribiendo simplemente un signo detrás de otro:
. Los
egipcios buscaban formar cuadrados de modo que la escritura formara una serie
continua de signos sin espacios o con los mínimos espacios vacios entre ellos.
EJERCICIO 1
Con estas simples nociones ya somos capaces de intentar escribir el nombre de Tutankhamón (twt-anx-Jmn). Para ello podemos ayudarnos de las listas de signos que hemos visto. En teoría, primero dederíamos escribir los monolíteros t + w + t (tut). Después, deberíamos escribir el trilítero anx (ankh), con o sin sus complementos fonéticos. Y, después, escribiríamos el trilítero Jmn (imn), con sus complementos fonéticos. Sin embargo, los egipcios habrían escrito primero el nombre de Amón (imn), por ser un dios, a modo de cortesía. Tenlo en cuenta. Además, ten en cuenta que los nombres de los faraones se escriben dentro de “cartuchos”, una especie de figura ovalada que rodea el nombre de la persona para protegerlo.
Prueba a escribir el nombre del faraón Tutankhamón y después mira la solución al final de este texto.
EJERCICIO 2
Escribamos ahora el nombre original de Tutankhamón. Antes de
cambiar el nombre, él se llamaba Tutankhatón. Atón es un dios solar, así que si
escribimos el nombre de Atón es conveniente añadir el determinante de Sol,
. Si en el
anterior ejercicio aún tenías dudas, éste ya deberías hacerlo bien. Prueba a
escribir Tutankhatón. Se escribe con los monolíteros t + w + t , el trilítero
ankh, y la palabra Atón a base de monolíteros.
Como hemos dicho, los nombres de los faraones se escriben dentro de cartuchos.
Con el cristianismo y finalmente con el islam se perdieron los conocimientos
referentes al Egipto faraónico y sus idiomas. El último texto jeroglífico
escrito en Egipto se fecha en el año 394 d.C. y se halla en el templo de Filae.
Entonces, ya hacía largo tiempo que los jeroglíficos sólo eran comprensibles
para los muy escasos sacerdotes que aún seguían con la religión egipcia. Después
de más de mil años sin que nadie hubiera sido capaz de leer ningún jeroglífico,
Champollion
fue el primero
en poder leer las primeras palabras. Para ello se valió de la piedra Rosetta
, que había sido hallada en
Rosetta por un soldado francés en 1799, y de otros documentos. Se dio cuenta de
que el nombre de los reyes egipcios parecían dentro de cartuchos
. Esta pista fue fundamental.
Uno de los nombres que leyó fue el de Cleopatra.
EJERCICIO 3
En el siguiente cartucho, aparece otro de los nombres de faraón que Champollion logró descifrar en la piedra Rosetta.
¿Sabrías
leer este nombre con ayuda de las listas de signos? Ten encuenta que
debe ser
leído aquí como una “l” y
como “m”.
Ahora que te has familiarizado un poco con la lectura de los nombres de algunos
faraones egipcios, te proponemos que te conviertas en egiptólogo por un rato,
ante documentos originales, e intentes averiguar a qué reyes pertenecen dichas
inscripciones. Acuérdate que los nombres de los faraones aparecen siempre en el
interior de los cartuchos. Acuérdate también de que en egipcio se puede escribir
en distintas direcciones. Si ves que las figuras miran hacia la izquierda, por
ejemplo,
, entonces
es que debemos leer de izquierda a derecha. Si mira al revés, leeremos de
derecha a izquierda.
Mira bien este texto
.
Localiza el nombre del faraón y léelo (EJERCICIO
4). Esta inscripción es un fragmento de los Textos de las Pirámides,
hallado en la tumba de un faraón de finales de la V dinastía.
En
este relieve
aparece el
nombre del primer faraón de la IV dinastía. ¿Sabrías leerlo y averiguar de quién
se trata? (EJERCICIO 5)
Así como nosotros hablamos de Felipe I, Felipe II, Felipe III, etc. los egipcios no numeraban de ese modo los faraones que tenían un mismo nombre. Por ello, la única manera de diferenciarlos era saber todos sus nombres, en total cinco, pues difícilmente un faraón podía repetir los cinco nombres de otro faraón. Generalmente conocemos a los faraones por su nombre de nacimiento (Ramsés, Tutmosis, Tutankhamón, etc.). El nombre de nacimiento iba dentro dentro de un cartucho, lo mismo que el nombre de entronización, es decir, el nombre que tomaba cuando subía al trono. Estos dos nombres eran los más usados por el faraón. Tutankhamón (nombre de nacimento) tenía como nombre de entronización Kheperunebra. A los nombres, además, les podían seguir epítetos.
Veamos, por ejemplo, el pedestal de una cama de Tutankhamón en el que aparecen
su nombre de nacimiento y nombre de entronización.
El cartucho de la izquierda
ya lo debemos conocer:
&wt-anx-Jmn
(Tut-ankh-imn)
Pero en este caso, el cartucho añade otros signos: el trilítero
HqA
(heqa), que significa “gobernador”, el tetralítero
jwnw
(Iunu), que significa “Heliópolis”, y el trilítero
Sma
(shema), que significa “meridional”. Por tanto, el cartucho que leemos en este
ejemplo:
se lee:
Tut-ankh-imn heqa iunu shema , es decir, Tutankhamón el gobernador de la
Heliópolis meriodional.
El
otro cartucho que vemos en este ejemplo,
, es el
correspondiente al nombre de entronización de Tutankhamón. Los tres trazos
verticales se leen como una “u”. Teniendo en cuenta que en este nombre aparece
el nombre de un dios (Ra, el Sol) colocado delante por cortesía, debemos leer
primero el trilítero
xpr
(kheper) +
w
(u) + el bilítero
(nb) + el
bilítero
(ra), es
decir: Kheperu-neb-ra, que significa “la manifestación señorial de Ra”.
Practiquemos ahora con un ejemplo nuevo. En este vaso de calcita aparecen tres
de los cinco nombres de un mismo faraón.
¿Sabrías leer los nombres de los cartuchos? ¿Sabrías decir en qué
sentido hay que leer las tres columnas de texto?
EJERCICIO 6
Practiquemos con un último ejemplo la lectura sencilla del nombre de un faraón
de la dinastía XI, de hace algo más de cuatro mil años.
¿Qué nombre de faraón leemos
aquí? EJERCICIO 7
Con estos sencillos ejercicios nos habremos familiarizado un poco con los signos jeroglíficos más habituales, pero aún así sólo hemos aprendido a leer los nombres más sencillos.
Actualmente, el estudioso de la lengua egipcia cuenta con gramáticas y
diccionarios de gran ayuda. En un diccionario de egipcio, las palabras se buscan
por el orden de sus signos fonéticos
,
de igual modo que haríamos en nuestros diccionarios.
La lectura de un texto jeroglífico es compleja, y el estudio del egipcio lleva muchos años de aprendizaje. No obstante, podemos intentar explicar lo más básico de la estructura de su gramática, para así ofrecer algunos ejemplos de traducción.
En las oraciones verbales el orden normal de las palabras es: verbo + sujeto + complemento directo + adverbio o locución adverbial (preposición más nombre). Por ejemplo:
wbn ra m pt (wbn ra m pt)
Esta frase está compuesta por el verbo
wbn ,
“amanecer”, el sujeto
ra, “Sol”,
la preposición
m, “en”, y
el nombre
pt,
“cielo”. Leeríamos pues: amanecer + Sol + en + cielo, es decir, el Sol amanece
en el cielo.
Imaginemos que sabemos el siguiente vocabulario:
En
=
m
(em)
Escriba =
sS
(sesh)
Día
=
ra
(ra)
Consejo =
sxr
(sekher)
Conocer =
rx
(rekh)
Este =
pn
(pn). Siempre va detrás del nombre al que se relaciona.
EJERCICIO 8. ¿Podrías escribir la siguiente oración? “El escriba conoce un consejo en este día”.
Terminaremos esta breve introducción a la escritura egipcia con el texto
traducido y transliterado de una maldición.
Ejercicio 1: ![]()
El nombre se ha escrito dentro de un cartucho. Primero se ha escrito imn por cortesía, por ser el nombre de un dios (Amón). Después se ha escrito tut y, finalmente ankh. Se lee Tut + ankh + imn (amón). Se translitera twt-anx-Jmn.
Ejercicio 2: ![]()
El nombre se ha escrito dentro de un cartucho. Primero se ha escrito itn por cortesía, por ser el nombre de un dios (Atón). Después se ha escrito tut y, finalmente ankh. Se lee Tut + ankh + itn (Atón). Se translitera twt-anx-Jtn.
Ejercicio 3: Ptolomeo
El
nombre de Ptolomeo está escrito en jeroglífico con los siguientes signos:
(p) +
(t) +
(l) +
(m) +
(i) +
(i) +
(s), es
decir, ptlmiis, o lo que es lo mismo Ptolomeo.
Ejercicio 4: Unas ![]()
El
nombre del faraón Unas, está escrito con el bilítero
(wn), el
complemento fonético
(n) que no
debe leerse por ser sólo un complemento, el monlítero
(i), y el
monolítero
(s), es
decir, wn + i + s = wnis (Unas). Unas fue el último faraón de la V dinastía.
Ejercicio 5: Snefru ![]()
El
nombre del faraón Snefru, está escrito con el monolítero
(s), el
trilítero
(nfr) con
el complemento fonético (que no se lee)
(r), y el
monolítero
(w), es
decir, s + nfr + w, snfrw (Snefru o Esnefru). Fue el primer faraón de la IV
dinastía, constructor de tres pirámides, una en Meidum y dos en Dashur. Fue
padre de Khufu (Keops).
Ejercicio 6:
El
nombre de nacimiento es
, compuesto
por signos monolíteros. Debe leerse:
Pjpj , es decir, el faraón Pepi.
El
nombre de entronizacón es
, compuesto
por el trilítero
(nfr), el
bilítero
(ka) y el
bilítero
(ra), es
decir: Nefer-ka-ra.
Sabiendo estos dos nombre, Pepi Neferkara, sabemos que se trata de Pepi II, el faraón que más largo reinado tuvo en toda la historia de Egipto, 94 años.
El texto debe leerse de la siguiente manera. Si empezamos por la columna central, debemos leer ésta de arriba abajo y de derecha a izquierda. De igual modo la columna de la izquierda. Sin embargo, la columna de la derecha se lee de arriba abajo y de izquierda a derecha. Fijémonos que los halcones de las columnas central e izquierda miran hacia la derecha, mientras que la abeja de la columna derecha mira hacia la izquierda.
Ejercicio 7: Mentuhetep ![]()
El nombre se lee: mn + n (no se lee, es complemento fonético de mn) + t + w + el trilítero htp + t (no se lee, es complemento fonético de htp) + p (no se lee, es complemento fonético de htp), es decir: Mn + t + w + htp, Mentuhetep. Se trata de Mentuhetep II, faraón de la dinastía XI.
Ejercicio 8:
El escriba conoce un consejo en este día
rx sS sxr m ra pn