Diálogo Interreligioso

El diálogo interreligiso ha sido iniciado en pro de un entendimiento entre las grandes religiones. Aunque algunos autores apuntan al nexo de unión que sería el mismo Dios creador y todopoderoso, el diálogo interreligioso no prentende más que mejorar las relaciones entre las diferentes religiones consiguiendo un acercamiento entre los diferentes líderes religiosos del mundo. Fruto de este trabajo han sido multitud de encuentros religiosos que han desembocado en unas actitudes de respeto hacia las demás religiones por parte de sus comunidades de fieles. En una sociedad plural, y en un mundo que ya es denominado "aldea global" parece normal que hombres y mujeres de diferentes culturas y credos se encuentren y convivan.
Es un hecho que las religiones abandonaron hace tiempo sus "espléndidos aislmientos", pero no siempre el encuentro entre culturas y religiones han tomado caminos pacíficos. La historia está llena de tristes lecciones de intransigencia, fanatismo religioso y "guerras de religión". La novedad que hoy se vislumbra es el afortunado encuentro pacífico y amistoso de las grandes religiones y que tiene ya una cierta historia. El diálogo interreligioso tiene varios niveles: el nivel de los estudiosos y expertos; el nivel de las jerarquías religiosas, y el nivel del diálogo y del encuentro de la vida. No son excluyentes, los tres buscan el respeto, el enriquecimiento mútuo y la construcción de un mundo más humano.
El diálogo interreligioso no sólo es importante sino que es urgente. Ante las dificultades que supone el encuentro de culturas y religiones cuyo desenlace podría ser caótico podríamos afirmar que no hay supervivencia sin una ética mundial, no hay paz mundial sin paz religiosa y no hay paz religiosa sin diálogo entre religiones Reconociendo que buena parte de la historia del encuentro de las religiones ha desembocado bien en la conquista del "otro" para hacerlo de los nuestros y como somos nosotros, o bien en la defensa "de los otros" rachazándolo y anulándolo. Ahora tenemos una tercera alternativa: acercarse al otro para enriquecerse mútuamente, en nuestra diversidad.