Hindúes

El culto (o puja) hindú a los dioses se puede dar en templos muy elaborados, en un pequeño altar o en casa. En los altares de los templos se coloca una imagen de un dios o diosa hindú. La puja implica hacer ofrendas de comida, dinero o incienso al dios así como cantar himnos y rezar oraciones. Un miembro de los brahmanes (casta de sacerdotes) normalmente conduce la ceremonia de culto en un templo hindú. Su trabajo es actuar como un enlace entre los otros fieles y el dios. Los hindúes creen que el sonido sagrado om o aum existía al principio de los tiempos y que las vibraciones de su renonancia provocaron la creación del mundo. Por ende, esta sílaba se pronuncia en los rituales y meditación. Las tres letras representan las tres partes del Trimurti.
El río Ganges fluye desde los Himalayas hasta la bahía de Bengala. Para los hindúes es un río sagrado. Muchas personas acuden y se bañan para purificarse y en las fiestas religiosas.
Para los hindúes las fiestas son muy importantes porque se consideran celebraciones de la creación de Dios. La mayoría se llenan de colorido y música con procesiones. También hay celebraciones dentro del templo durante la época de lluvias. El Makar sankranti se celebra en enero. Se se considera una época de año de suerte. Es tradición que los niños vuelen papalotes en el festival del Pongol El Holi se lleva a cabo en marzo para recibir la primavera y el año nuevo hindú. Conmemora que el dios Krishna venció al demonio del invierno. La fiesta de Raksa bandhan se celebra en verano y recuerda a los hombres que deben proteger a las mujeres. La fiesta de Kumbh Mela (vasija) se celebra cada 12 años. Tiene origen en las vasijas que llevaban al río Ganges.
Los actos más importantes son aquellos en los que se incluyen ritos de paso (samskaras), como son el nacimiento y cuando el niño come por primera vez comida sólida (arroz). Cabe mencionar el primer corte de pelo (para un niño), la purificación después de la primera menstruación (para una niña), el matrimonio, y la bendición para las embarazadas, para que tengan un hijo varón y para asegurar así un parto sin dificultades y que el niño sobreviva los seis primeros días después del nacimiento, que son los más peligrosos (para lo cual se encomiendan a Shashti, la diosa del Seis). Las últimas ceremonias son las de la muerte (cremación y, si es posible, que las cenizas sean esparcidas por el Ganges, el río sagrado) y la ofrenda anual a los antepasados muertos.